Gobiernos nacionales y regionales 

Establecer metas climáticas más ambiciosas 

Los planes climáticos nacionales son hojas de ruta hacia economías más sólidas, sociedades más saludables y resiliencia a largo plazo. Las naciones que fortalecen e implementan planes climáticos ambiciosos tienen más probabilidades de abrir nuevas oportunidades económicas, mejorar su seguridad energética, proteger la salud pública y ganar competitividad en la creciente economía baja en carbono. 

Invertir en energías renovables 

Las energías renovables se están convirtiendo rápidamente en una de las fuentes de poder más económicas y de mayor crecimiento, creando grandes oportunidades para reducir emisiones, fortalecer la seguridad energética, disminuir la contaminación del aire e impulsar el crecimiento económico. 

La transición lejos de los combustibles fósiles en los sistemas energéticos —a realizarse de manera justa, ordenada y equitativa— aborda el sector responsable de alrededor del 75 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. 

Apoyar la adaptación de las comunidades al cambio climático 

Invertir en infraestructuras resilientes y medidas de adaptación puede ayudar a las comunidades a prepararse mejor frente a fenómenos extremos. Estas inversiones pueden proteger vidas, fortalecer economías, mejorar el bienestar y construir sociedades más seguras y resilientes. 

Proteger los sumideros de carbono del planeta 

Los bosques, humedales, turberas y océanos almacenan enormes cantidades de carbono y ayudan a regular el clima. Proteger y restaurar estos ecosistemas fortalece la biodiversidad y mejora la seguridad hídrica y alimentaria. Los gobiernos tienen la oportunidad de salvaguardar estos ecosistemas, incluso redirigiendo capital hacia actividades que revivan los espacios naturales. 

Promover formas de transporte sostenible 

El sector del transporte ofrece una gran oportunidad para reducir emisiones, mejorar la salud pública y crear ciudades más asequibles y habitables mediante mejores opciones para caminar, andar en bicicleta, usar movilidad eléctrica y acceder al transporte público. 

Acelerar la inversión en financiamiento climático 

Al acelerar las inversiones en energía limpia e infraestructura resiliente al clima, los gobiernos y las ciudades pueden crear empleo, fortalecer las economías, mejorar la seguridad energética, atraer inversiones y aumentar la competitividad en una economía global en rápida transformación. 

Mejorar la preparación ante desastres 

Alrededor de 3.600 millones de personas viven en zonas expuestas a inundaciones, incendios y otros desastres. Por cada US$ 1 invertido en sistemas de alerta temprana, los gobiernos pueden evitar hasta US$ 15 en futuras pérdidas. 

Integrar la acción climática en todos los sectores 

La integración de políticas relacionadas con el clima en diversos sectores —desde la energía hasta el transporte y la agricultura— puede crear empleo, mejorar la salud pública y reducir costos, al tiempo que acelera el progreso hacia los objetivos de desarrollo sostenible. 

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